Resumen El Libro Negro Del Emprendedor – Fernando Trías

Este libro habla de la cultura emprendedora, características de un emprendedor, errores comunes de los emprendedores e historias de emprendedores.

Sólo hay un rasgo que caracteriza al emprendedor verdadero, que es la voluntad e ilusión. El que lo hace por otros motivos, al no ser una motivación auténtica, encontrará en el camino retos descomunales que no podrá superar. Sólo puedes superarlos si lo que te mueve es ser emprendedor. Si te mueven motivos colaterales, no lo vas a superar porque tus motivos no están en la esencia de lo que significa ser emprendedor

==========

La idea de negocio no es un motivo. No la tenga en cuenta para tomar su decisión. Además de la idea, cualquier otro motivo para emprender, entendido como detonante, es irrelevante. Lo importante es la motivación, es decir, si está suficientemente ilusionado con el hecho de emprender. Primer FCF: emprender con un motivo, pero sin una motivaciónP á g i n a | 16

==========

Emprender no es dar de alta una sociedad, no es montar una tienda, una agencia de publicidad o una empresa de exportación. Emprender no es montar un negocio. Emprender no es siquiera un modo de trabajo

==========

Emprender es una forma de enfrentarse al mundo, es una manera de entender la vida con la que no todo el mundo se siente a gusto.¿Y cuál es esa forma de vida? Es aquella en la que la persona disfruta con la incertidumbre y la inseguridad de qué pasará mañana. El verdadero emprendedor es aquel a quien lo incierto procura un especial placer

==========

Un rasgo que caracteriza a los auténticos emprendedores es que no contemplan la posibilidad del fracaso. No es que estén ciegos o sean ilusos. Seguramente no lo son y sus dosis de realismo son elevadas. Pero su ilusión puede más que todo ello

==========

Puede pensarse que el emprendedor quiere ganar dinero, hacerse millonario, quiere dejar su impronta en el mundo, quiere ser alguien, quiere crear empleo, crear riqueza en su región y un largo etcétera de motivaciones que justifiquen la utilidad de su acción emprendedora. Puede haber algo de todo ello, pero el verdadero emprendedor va más allá de todo eso. La realidad es que él, como Auster afirma en el caso del creador literario, no puede hacer otra cosa.

==========

Un emprendedor se reconoce a si mismo porque tiene un vacío interior. Esto no quiere decir que no sea feliz. Posiblemente sea feliz. Pero tiene un vacío interior, realmente profundo, que llenar. Y la única manera que tiene de llenar ese vacío interior es crean do conceptos. Y no muchas cosas más. Con eso ya sabe si es un emprendedor o no»

==========

Un emprendedor no se hace en una escuela de negocios.Nunca. Emprender es un acto emocional.

==========

Es lo que diferencia al verdadero del falso emprendedor. Es más, cuando se acaba la ilusión, es habitual que muchos negocios se vengan abajo.

==========

Emprender no es una acción puntual, no es un lance de juego. Emprender es una forma de vida. El verdadero emprendedor necesita y abraza la incertidumbre. Si la incertidumbre le vence, piénseselo. El auténtico emprendedor disfruta emprendiendo, el acto de emprender es un medio y un objetivo al mismo tiempo. La persona con carácter emprendedor es aquella que ama la incertidumbre y el propio acto de emprender.

==========

En el caso de emprender hay una faceta personal que permite a cualquier persona sin madera de emprendedor ser capaz de sobrevivir y triunfar en casi cualquier aventura empresarial. Se trata de la capacidad de sobreponerse a las dificultades, de afrontar reveses. Llámele capacidad de sufrimiento, espíritu luchador, tenacidad…

==========

El emprendedor podrá toparse con problemas, pero jamás podrán quitarle el afán de salir adelante. El salvoconducto que, sin ser un emprendedor total, habilita para emprender porque arroja parejos resultados consiste en no derrumbarse, en no rendirse, en cambiar lo que haya que cambiar cuando las cosas no son como preveíamos que iban a ser.

==========

Recuerde que no fracasan las ideas, fracasan las personas. Recuerde que no fracasan los negocios, sino que son las ilusiones las que se dejan vencer por la falta de cintura, imaginación y flexibilidad para afrontar imprevistos.

==========

Los resultados que se obtienen nunca coinciden, para bien o para mal, con las expectativas. Eso siempre genera problemas. El camino del emprendedor está lleno de imprevistos y errores. Esto puede obligarle en ocasiones a redefinir radicalmente el negocio, con todo lo que ello conlleva. Ser una persona que no se rinde permite superar todo esto y más. Ser luchador constituye un salvoconducto para las personas que no tienen madera de emprendedor. Puede que usted no tenga carácter emprendedor, pero puede suplir esta carencia con espíritu de sacrificio. El espíritu luchador suele ser consecuencia de unas circunstancias y una educación determinadas. Pero si no se tiene, puede desarrollarse. Ponerse retos intelectuales o físicos es un buen entrenamiento para aumentar la capacidad de sufrimiento.

==========

Los emprendedores inexpertos buscan compañeros de viaje más por el miedo, la aversión al riesgo y el querer sentirse acompañados que por verdadera necesidad.

==========

Es mejor emprender solo si puedes aguantar la presión. Como dice mi refrán: “Mejor solo que bien acompañado”. La ventaja de ir solo es la velocidad y el no tener que soportar socios sin valor añadido. Lo que pasa es que hay pocos empresarios natos e ir acompañado resta el miedo de las decisiones. La gente prefiere llorar junta que reír separada.

==========

Si está pensando en tener socios porque necesita dinero, hable con un banco. Si está pensando en tener socios porque solo no puede con todo, emplee un trabajador. Si está pensando en tener socios porque hay un área que no domina, subcontrate ese servicio. Si está pensando en tener socios porque necesita comentar ciertas cosas, contrate un coach. Si está pensando en tener socios porque tiene miedo, haga deporte.

==========

En todas las entrevistas que he llevado a cabo he encontrado un consenso completo y arrollador en pocas cosas.Una, ya lo he dicho antes, es la importancia de la ilusión como motor de todo. Pero la segunda es que, ante la pregunta de si solo o con socios, el 95 por ciento de todas las personas entrevistadas respondió: ¡solo!

==========

Asóciese si -y solo si- no le queda más remedio. Es decir: si no consigue el capital que precisa en el banco. Porque del resto de recursos -trabajadores, proveedores, tipos que hacen coach y gimnasios donde hacer footing- hay a patadas.

==========

La mayoría de las veces la gente se asocia por miedo; otras veces, como medio de conseguir recursos que, a corto plazo, salen gratis, pero que a largo plazo son los más caros de todos. Emprender implica cierta soledad, pero esa soledad le dará velocidad y libertad para imponer sus decisiones e intuición. Asóciese sólo cuando requiera algo que no pueda conseguir de otro modo.Y, preferentemente, cuente sólo con socios capitalistas; no se asocie para compartir trabajo. Cuarto FCF: contar con socios cuando en realidad puede prescindir de ellos.

==========

Escoger socios es muy parecido a seleccionar a las personas con quienes dar la vuelta al mundo en un submarino. En un submarino el espacio es pequeño, y se acaban conociendo las intimidades de los compañeros, incluso las más escatológicas, se viven muchos momentos agobiantes, situaciones en las que parece que no hay salida, situaciones críticas donde hay que tomar decisiones desagradables… En el caso de emprender es muy parecido 8 . De sus socios va a conocer todas sus miserias, así que tienen que ser personas que compartan algo fundamental: su misma escala de valores. Es mucho mejor un socio mediocre cuyos principios estén bien alineados con los suyos que un tipo brillante sin escrúpulos. Busque personas que tengan principios morales y éticos similares a los suyos, personas con su misma escala de valores.¿Y cómo se sabe? ¡Pues no hablando de negocios! Pregúntele qué espera de la vida, cuán a menudo ve a sus hijos, qué cosas del mundo son las que le preocupan, qué cree de las personas del sexo contrario, cuáles son las cosas con las que sueña, las que detesta… Entérese de cómo es esa persona. No se asocie con alguien que no conozca bien. Esta primera condición es la única excluyente de las que voy a exponer. Ignore todo lo que una persona pueda aportarle si cree que no comparte o no le gustan sus valores. Una relación estable con socios requiere responsabilidad, generosidad y confianza. Rodéese de personas «sanas» y honestas, que compartan sus mismos valores ante la vida. En mi trabajo de campo me llevé aquí una sorpresa. Una solicitud que formulé a todos los emprendedores fue que me hiciesen un ranking de los criterios, ordenados de mayor a menor importancia, que emplearían para determinar con quién se asociarían y con quién no. Reconozco que no me lo esperaba: la honestidad apareció casi en todos los casos como el primer criterio. Había pensado que sólo yo le daba tanta importancia. Pero no. De nuevo, consenso. Honestidad por encima de capacidades técnicas o intelectuales. Por encima de cualquier otra consideración.Segundo, complementariedad Una vez comprobados los valores, es fundamental que su futuro socio no sea una persona demasiado parecida a usted en otra dimensión: el carácter. Meta usted a dos personas con mentalidad de líder en un cohete en una expedición a la luna y verá qué sucede. Se ha comprobado que las empresas de dos socios que han prosperado estaban compuestas por personas de caracteres distintos, pero complementarios. Por ejemplo: uno analítico, cerebral, tranquilo y metódico; y otro visceral, audaz, nervioso y creativo.

==========

Escoger socios es muy parecido a seleccionar a las personas con quienes dar la vuelta al mundo en un submarino. En un submarino el espacio es pequeño, y se acaban conociendo las intimidades de los compañeros, incluso las más escatológicas, se viven muchos momentos agobiantes, situaciones en las que parece que no hay salida, situaciones críticas donde hay que tomar decisiones desagradables… En el caso de emprender es muy parecido 8 . De sus socios va a conocer todas sus miserias, así que tienen que ser personas que compartan algo fundamental: su misma escala de valores. Es mucho mejor un socio mediocre cuyos principios estén bien alineados con los suyos que un tipo brillante sin escrúpulos. Busque personas que tengan principios morales y éticos similares a los suyos, personas con su misma escala de valores.¿Y cómo se sabe? ¡Pues no hablando de negocios! Pregúntele qué espera de la vida, cuán a menudo ve a sus hijos, qué cosas del mundo son las que le preocupan, qué cree de las personas del sexo contrario, cuáles son las cosas con las que sueña, las que detesta… Entérese de cómo es esa persona. No se asocie con alguien que no conozca bien. Esta primera condición es la única excluyente de las que voy a exponer. Ignore todo lo que una persona pueda aportarle si cree que no comparte o no le gustan sus valores. Una relación estable con socios requiere responsabilidad, generosidad y confianza. Rodéese de personas «sanas» y honestas, que compartan sus mismos valores ante la vida. En mi trabajo de campo me llevé aquí una sorpresa. Una solicitud que formulé a todos los emprendedores fue que me hiciesen un ranking de los criterios, ordenados de mayor a menor importancia, que emplearían para determinar con quién se asociarían y con quién no. Reconozco que no me lo esperaba: la honestidad apareció casi en todos los casos como el primer criterio. Había pensado que sólo yo le daba tanta importancia. Pero no. De nuevo, consenso. Honestidad por encima de capacidades técnicas o intelectuales. Por encima de cualquier otra consideración.Segundo, complementariedad Una vez comprobados los valores, es fundamental que su futuro socio no sea una persona demasiado parecida a usted en otra dimensión: el carácter. Meta usted a dos personas con mentalidad de líder en un cohete en una expedición a la luna y verá qué sucede. Se ha comprobado que las empresas de dos socios que han prosperado estaban compuestas por personas de caracteres distintos, pero complementarios. Por ejemplo: uno analítico, cerebral, tranquilo y metódico; y otro visceral, audaz, nervioso y creativo.

==========

Escoger socios es muy parecido a seleccionar a las personas con quienes dar la vuelta al mundo en un submarino. En un submarino el espacio es pequeño, y se acaban conociendo las intimidades de los compañeros, incluso las más escatológicas, se viven muchos momentos agobiantes, situaciones en las que parece que no hay salida, situaciones críticas donde hay que tomar decisiones desagradables.

==========

Escoger socios es muy parecido a seleccionar a las personas con quienes dar la vuelta al mundo en un submarino. En un submarino el espacio es pequeño, y se acaban conociendo las intimidades de los compañeros, incluso las más escatológicas, se viven muchos momentos agobiantes, situaciones en las que parece que no hay salida, situaciones críticas donde hay que tomar decisiones desagradables… En el caso de emprender es muy parecido 8 . De sus socios va a conocer todas sus miserias, así que tienen que ser personas que compartan algo fundamental: su misma escala de valores.

==========

Hay que escoger a alguien que nos aporte valor, porque más valor implica más conocimientos, más trabajo y mejores ideas. La persona con la que se asocie debe ser alguien cuya opinión le merezca respeto. Que sea una autoridad para usted, que tenga un peso específico. Uno de los entrevistados me dijo: «El socio no debe ser nunca inferior, ya que entonces sólo se tiene como halago personal.

==========

En cualquier caso, conseguidos los anteriores tres criterios, que son los esenciales para escoger un socio, hay que pactar muy claramente cuál es la ambición, el objetivo que se persigue al emprender.

==========

En cualquier caso, conseguidos los anteriores tres criterios, que son los esenciales para escoger un socio, hay que pactar muy claramente cuál es la ambición, el objetivo que se persigue al emprender.¿Cuánto quieren facturar? ¿Cuánto quieren llegar a ganar? ¿Cuántos empleados quieren llegar a tener? ¿Se trata de emprender para luego vender el negocio? ¿Hasta dónde quieren llegar? «Si lo que buscan los socios es distinto [a lo que buscas tú], es muy probable que ante cualquier dilema o dificultad que se presente, haya visiones muy distintas sobre cómo afrontados y se produzcan fricciones o rupturas.

==========

ResumenLos criterios más importantes para escoger socios son, por este orden: honradez y valores alineados con los suyos (esta primera condición es excluyente); en segunda instancia, complementariedad con su carácter y sus competencias; que sean personas que realmente aporten valor. Es fundamental hablar y explicar cuál es la ambición que se persigue con el proyecto y que esta ambición esté plenamente compartida sin ningún tipo de duda. Quinto FCF: escoger socios sin definir criterios de elección relevantes.

==========

De acuerdo, me creo que necesita a su/s socio/s. Ahora bien, ¿cree que son socios para toda la vida?, ¿cree que con 65 años aún estará asociado con esa/s persona/s? No. Por fin coincidimos. Por tanto, si algún día van a separarse, hay que ponerse a pensar cómo proceder cuando eso ocurra. Y el mejor momento para hacerla es ahora, que no tienen nada que perder.

==========

Típico: «Verás, la idea es de Carmen, pero ella seguirá en su trabajo de momento, porque está separada, tiene un hijo y no puede permitirse quedarse sin sueldo.Yo, que mi mujer está en el ayuntamiento y al ser funcionaria tiene mayor seguridad, seré quien deje el empleo y dedique a la empresa toda la jornada. Después está José, que pone el local donde nos vamos a instalar.Y, finalmente, Francisco, que nos pasa dos clientes potenciales. Estamos todos muy unidos, nos entendemos muy bien. Emprendemos con un 25 por ciento cada uno, a partes iguales».¿Verdad que no pagaría lo mismo a un trabajador que realiza el doble de trabajo que otro? ¿O a uno que tiene el doble de competencias y responsabilidades que otro? Pues no haga lo mismo con sus socios. En la vida, la diferencia es un grado y un activo. Reconocer la diferencia es fundamental. Esto de todos a medias es un error como la copa de un pino.

==========

no vale lo mismo la idea, el local o el tiempo de trabajo. Aunque todo sirva para hacer la misma Nocilla, no por ello han de tener el mismo valor. Hay una tendencia descomunal a darle al César lo que no es suyo y negarle a Dios lo que le pertenece. Y el motivo es, de nuevo, el quedar bien.

==========

Pongamos un ejemplo. Yo tengo un local y lo quiero aportar al negocio. Si ese local lo valoramos en 100.000 euros y otros dos socios ponen 100.000 euros cada uno, usted tiene la posibilidad de no soltar un duro y tener un 33 por ciento del capital poniendo el local a nombre de la empresa. La segunda opción es, independientemente del dinero que ponga, vender el local a la empresa de la que es usted emprendedor por un importe de 100.000 euros a pagar en fecha tal. Si el negocio va bien, pues le pagarán el local más adelante, y si va mal, dependiendo de cuán mal vaya, puede perderlo si es que lo embargan. Así que al loro. La tercera opción es que el local siga siendo suyo y que la empresa le pague un alquiler cada mes de, por ejemplo, 3.000 euros. No se equivoque y ponga un alquiler de mercado.

==========

Nunca se debe compensar mediante acciones un sueldo que no podemos pagar.

==========

Las atribuciones, las funciones, los poderes de los socios que ostentan algo más que acciones y que van a ponerse a remar en el nuevo negocio deben quedar perfectamente definidos y acotados. Hay una tendencia a dejar que eso surja de forma natural, pero no es el mejor método.Además, repartir funciones con sus socios le ayudará a comprobar si está asociándose con personas que sólo saben hacer lo mismo que usted, o si, desde un punto de vista técnico, son complementarios, como decíamos en el asalto anterior.

==========

El primer pacto que hay que hacer es cómo proceder el día en que alguno de los socios decida desvincularse del negocio. El modo más justo de separarse revela el modo más justo de asociarse. No invente cosas raras a la hora de decidir qué porcentaje tendrá cada socio. Los activos y el dinero entregados a la empresa han de valorarse por su precio justo y se convierten en acciones. El trabajo se remunera con sueldo, a poder ser, de mercado. El resto de activos que se cedan a la empresa por parte de algún socio y que no se valoren como acciones deben alquilarse o dejarse a deber. Sexto FCF: ir a partes iguales cuando no todo el mundo aporta lo mismo.

==========

El motivo es bien simple: las desavenencias entre socios. Éstas podrían catalogarse en varios tipos. La más habitual es la de quién aporta más. En los primeros compases de una andadura profesional nadie mira si uno aporta más que otro.¡Qué horror! ¡A quién se le ocurre! ¡Si lo importante es arrancar! Y las ventas se celebran con independencia de su precursor. Pero pasa el tiempo y la emoción inicial se desvanece. Poco a poco, cada uno empieza a calcular en privado si aporta más dinero que sus socios. E incluso en el supuesto de que una parte de los ingresos se destine al que ha logrado una venta, entre socios siempre una parte quedará para repartir a medias o partes proporcionales. En definitiva, compartir un dinero que uno (y no el otro) ha generado. Hoy por ti y mañana por mí. Pero ¿qué sucede cuando es casi siempre por ti? Sucede que empieza a doler el bolsillo. Y uno comienza a echar cuentas de lo que ganaría si no tuviese que compartir sus logros.

==========

La segunda fuente de conflictos tiene que ver con la eficiencia y la eficacia.

==========

El tercer motivo de desavenencias tiene que ver con algo tan sencillo, pero tan conflictivo, como es el estilo. El estilo profesional. El modo de vestir, la inversión o no inversión en decoración de la consulta, oficina o despacho, la manera de atender a los clientes, la forma de tratados, corbata o no corbata, batín o no batín.

==========

El cuarto motivo de desavenencias son las desconfianzas. Éste es el peor motivo de todos. La duda lo mata todo.

==========

Finalmente, el devenir. Es ley de vida. Podemos estar de acuerdo en todo hoy, pero no dentro de cinco años. Uno quiere trabajar a tope, crecer y ganar mucho dinero. El otro sólo quiere trabajar para ir tirando, para disfrutar y tener un equilibrio profesional y personal. Un tercero desea asociarse con unos que conoció en un congreso no sé dónde.

==========

Es recomendable pactar lo principal y, a poder ser, por escrito. Ya se sabe que «de lo escrito queda constancia y las palabras se las lleva el viento.

==========

Sin comunicación diaria y sincera, no hay asociación que perdure más allá de cinco años.

==========

Las desavenencias entre socios siempre aparecerán. Suelen guardar relación con (la percepción de) cuánto negocio, clientes o esfuerzo aporta uno respecto al otro. La peor fuente de desavenencias son las desconfianzas en cuanto a la fidelidad. Otras causas menos sangrantes (pero que acaban siendo importantes) tienen que ver con el estilo y la apariencia que se quiere dar al negocio.Finalmente, la desavenencia más común es la lógica modificación de objetivos y deseos vitales que se producen en una persona a medida que pasan los años y que, forzosamente, se trasladan al negocio. Pactado todo es necesario, pero aún más importante es tener confianza y libertad para plantear cualquier, repito y subrayo, cualquier, tema a sus socios. Séptimo FCF: falta de confianza y comunicación con los socios.

==========

No hay nada más patético que alguien que te dice: «He tenido una idea de negocio genial, no puedo explicártela porque como me la roben… me muero». Esa persona acaba siempre por explicártela -¡claro que sí!-, pero no sin antes (y esto es lo más patético de todo) hacerte jurar y perjurar que no vas a decírselo a nadie.

==========

Deje de pensar en ideas, y céntrese en las oportunidades: «Más que de idea, yo hablaría de oportunidad. Una oportunidad puede basarse en una nueva idea o en una idea ya existente pero que se puede ejecutar de forma diferente. O de igual forma, pero en un lugar distinto. En todas estas situaciones uno puede tener éxito o puede fracasar. Todo depende de la manera como se ejecute el proyecto. Sin embargo, creo que desarrollar una oportunidad basada en una idea ya existente reduce el riesgo, ya que cuentas con más información de partida.

==========

Lo importante no es la idea, sino la forma de la idea. Esto es algo fundamental que ningún emprendedor debe olvidar. No todas las buenas ideas son buenos negocios.Insisto: lo que tiene valor es la forma que una idea toma. Si yo digo que quiero fabricar y vender juguetes que sean educativos y baratos, nadie dará un duro por esta idea. Pero en eso consiste Imaginarium. Imaginarium es una idea sencilla que, explicada, no tiene valor aparente. Su valor está en cómo esa idea se ha llevado a cabo, en la forma de la idea.

==========

Ésta es una máxima universal: más vale una idea mediocre brillantemente implementada que una idea brillante mediocremente implementada.

==========

No se centre en qué le van a comprar (eso no es importante), sino en por qué le van a comprar (eso sí que es clave). Lo importante no es el producto, sino la ventaja que sea capaz de construir y ofrecer.¿Y qué es una ventaja? No hace falta que lea muchos libros de estrategia empresarial. Se lo resumiré. La gente le va a preferir a usted sólo por dos motivos: porque hace algo mejor o porque lo hace igual que los demás pero más barato.

==========

Un concepto de negocio que no pueda explicarse en menos de 30 segundos difícilmente podrá tener éxito. Porque si no puede resumirlo en una frase tampoco va a entenderlo un cliente.

==========

Por tanto, eso de que no le quiten la idea es una memez. No se trata de no explicarla.¡Al contrario! Coméntela con el mayor número de personas posible. Así obtendrá un montón de información sobre la forma que esa idea ha de tener para que resulte. No se trata de esconder la idea, se trata de contrastarla y de comprender cómo reacciona la gente ante ella. Sólo de esa manera acabará comprendiendo cómo moldear su idea, y qué es lo que hará de ella un potencial negocio.

==========

Así pues, el buen y auténtico emprendedor no teme que otros conozcan su idea, porque sabe que él y su modo de mirar son irreemplazables.

==========

Hay que ser fiel a la idea original, pero hay personas que confunden esa fidelidad con una claudicación. Emperrarse en la idea es fatal. Eso suele suceder cuando estamos ante un falso emprendedor, cuyo motivo es sólo su idea y, en realidad, no tiene motivación. Cuando estamos ante un emprendedor Gollum, ante una eventual modificación de la idea, todo se viene abajo. Ésos son los tercos que no ceden ante las evidencias. El fracaso se produce por no rectificar la idea o la forma de la idea cuando aún se está a tiempo. Y que nadie se engañe. Casi siempre hay tiempo para hacer modificaciones y, además, las evidencias de que es necesario un cambio no aparecen de repente, como por arte de magia. Los indicios son numerosos y reveladores. Otra cosa es querer verlos y tener la humildad y cintura para rectificar.

==========

Cualquier idea, cualquiera, ha sido antes pensada o está siendo pensada al mismo tiempo no por cientos, sino por miles de personas a la vez. Es absurdo creer que nadie ha tenido o tiene esa misma idea. Tu idea la tiene otro, ¡hazte a la idea! Por tanto, lo que hay que preguntarse es: “¿Por qué otros no han implementado o no han llevado a la práctica esta idea si se les ha pasado por la mente?” La respuesta más fácil es “porque no la han tenido”, pero, insisto, no es así; la han tenido. Repítete la pregunta: “¿Por qué no la han llevado a cabo?” Con esta pregunta no se trata de disuadir, porque entonces nadie llevaría a cabo una nueva idea. Se trata de comprender los factores diferenciales que hacen falta para que esa idea pueda ser implementada.

==========

Nunca ponga todas sus esperanzas en la idea. Lo importante no es la idea, sino la forma de la idea. Sólo podrá averiguada hablando y mostrando su idea al mayor número de personas posible. No se centre en qué va a vender, sino en por qué los clientes le van a comprar. A toda idea le corresponde no sólo una forma que la hace ganadora, sino también un modelo de negocio que la hace viable. Es fundamental diseñar ambas cosas.Normalmente, la idea es inmutable y la forma de la idea varía a lo largo del tiempo. Hay que tener flexibilidad y humildad para modificar la idea tanto al inicio de las actividades como durante las mismas, cuando los indicios lo recomiendan. Octavo FCF: pensar que de la idea depende el éxito.

==========

El más mediocre, si trabaja en lo que le gusta acaba siendo excelente.

==========

Si usted está pensando en emprender una idea concreta de negocio o en lanzar un producto o servicio determinado, haga este ejercicio: deseche la gran idea y sopese si, con otra distinta, le puede seguir apeteciendo el sector de actividad o industria donde va a meterse.

==========

Es fundamental que tú encuentres divertido el sector, que te ponga cachondo.

==========

Un FCF es emprender en un sector que a uno no le atrae especialmente.

==========

También puede ser un FCF emprender en un sector que no se conoce bien.

==========

en un sector en auge, con un crecimiento espectacular al cual sumarse, puede permitirse el lujo de emprender sin demasiada creatividad y limitarse a imitar lo que hace el resto. En estos casos, un mediocre triunfa gracias a la bonanza del sector. Pero si emprende en un sector maduro o estable y se limita a hacer lo mismo que los demás competidores, es casi seguro que no conseguirá nada. O hace algo distinto, o es muy difícil que le vaya bien.

==========

Por tanto, cabe deducir que, si emprender sin hacer algo distinto es una fuente de fracasos, emprender innovando proporciona más posibilidades de evitar el fracaso.

==========

Por tanto, cabe deducir que, si emprender sin hacer algo distinto es una fuente de fracasos, emprender innovando proporciona más posibilidades de evitar el fracaso.¿Y cómo sabemos si estamos innovando en un sector? Sólo lo sabremos si lo conocemos bien o si hemos trabajado en él. Es fundamental conocer el sector, porque entonces uno sabe qué reglas está retando, qué aspectos del sector está cuestionando.

==========

Pero ¿qué pasa si, aun así, quiere emprender en ese sector que no conoce y en el que no tiene ninguna experiencia? ¿Significa eso necesariamente que va a fracasar? No. Pero tiene que hacer algunas de las siguientes cosas que se proponen a continuación: 1. La primera posibilidad es hablar con personas de ese sector y explicarles la idea que quiere llevar a cabo (no se preocupen los emprendedores Gollum, que no les van a quitar la idea). Es necesario que comprenda bien cuáles son los motivos por los cuales otros expertos le dicen que eso no va a funcionar. No porque tengan razón, sino porque, a través de sus dudas, usted podrá identificar y anticiparse a las principales dificultades que hallará cuando emprenda.2. La segunda posibilidad es trabajar en ese sector durante unos meses, mientras planifica su proyecto empresarial. Le dará la sensación de que son unos meses perdidos, pero nada más lejos de la verdad. Esos meses le proporcionarán una perspectiva y una experiencia impagable.Además, sin perder dinero ni correr riesgos, pues lo hará por cuenta ajena, y cobrando. Un entrevistado me dijo: «Se puede emprender perfectamente en un sector que no se conoce, pero hay que darse el tiempo necesario para conocerlo».3. La tercera posibilidad es la de incluir en su empresa a un socio (a pesar de que es mejor no tenerlos) con dilatada experiencia en ese sector. Esa persona actuará como una especie de Pepito Grillo que le advertirá de los peligros o dificultades que su nueva idea va a tener en el sector que él conoce bien. Ese socio le será menos útil al cabo de unos años, pero en los primeros tiempos acortará de forma meteórica la curva de experiencia que usted necesitaría recorrer por sí mismo y que, en el ínterin, puede provocarle pérdidas y dolores de cabeza. La combinación de alguien del sector con alguien de fuera del sector es enriquecedora. El primero acorta la curva de experiencia y el segundo trae ideas de otros sectores o industrias para romper las reglas y aportar algo innovador.

==========

Hablar, observar, viajar, preguntar, mantener una actitud abierta hacia los productos de su sector y lo que hacen sus competidores son algunas de las cosas que hay que hacer. Su idea o producto dejarán de ser importantes. El verdadero emprendedor no es una persona que implementa una idea, sino alguien que domina y reinventa un sector.

==========

La elección del sector de actividad en el cual emprenda ha de ser el resultado de una decisión consciente, nunca la consecuencia aleatoria de una idea de negocio. Emprenda en sectores que le atraigan mucho o en productos que le encanten. Emprenda en sectores que conozca. Si no los conoce, dedique tiempo a conocerlos o rodéese de personas de ese sector. Por lo general, para no fracasar hay que aportar algo nuevo al sector de actividad en el que uno se introduce, yeso sólo puede hacerse sabiendo qué reglas se están rompiendo y no desde el desconocimiento o la ingenuidad. Noveno FCF: adentrarse en sectores que no gustan o se desconocen.

==========

Las fuentes de financiación más habituales son los inversores privados. A menudo, tiempo atrás se trataba de familiares, pero en la actualidad puede encontrar un amplio surtido de sociedades capital riesgo interesadas en nuevos negocios con potencial. Estos inversores apuestan parte de su capital por un proyecto de empresa determinado. La segunda fuente de financiación más habitual son los bancos.

==========

El emprendedor, antes de emprender, debe escoger sus circunstancias para no ser víctima de ellas.

==========

Un entrevistado me dijo: «Ahora todo el mundo se quiere meter a promotor inmobiliario. Se quedan solamente con la anécdota del pelotazo. Del fulanito o el menganito que aparecen en prensa porque han ganado en diez años millones de euros, y se han hecho ricos de la noche a la mañana. Muchos emprendedores ignoran que, a pesar de que el sector pueda ser muy atractivo, detrás de aquella historia de éxito hay alguien que ha sabido hacerlo bien, que ha arriesgado y que ha trabajado duro. Pero nos quedamos con la anécdota. Ese sector da dinero.

==========

Para mí la elección del sector es clave. Tengo un amigo que es el número uno en bolsos, nadie sabe más que él. Se gana bien la vida y mientras tanto gente tonta se forra en el sector inmobiliario. Primero lo que más te guste y después, entre los productos que más te gusten, aquellos que den más dinero.

==========

Crecimiento del sector Lo importante no es si el sector es muy grande o muy pequeño, sino cuánto crece. El crecimiento es fundamental porque, como dijimos en el asalto anterior, es mucho más fácil facturar tomando una porción del crecimiento futuro que todavía no es de nadie que facturar tomando una porción del volumen actual, que pertenece a la competencia.

==========

«A un sector le pido que tenga posibilidades de crecimiento porque es más fácil participar del crecimiento futuro que tomar cuota de mercado actual. También le pido que tenga factores de disrupción, ya sean tecnológicos o culturales, que algo se esté rompiendo ahí, porque en esas brechas puedes encontrar oportunidades.

==========

Un sector saturado es, por definición, un sector poco rentable.

==========

Un sector de actividad atractivo es un generador de liquidez mayor que el de un socio capitalista o una entidad financiera. El buen emprendedor se rodea de circunstancias favorables. El sector de actividad es la circunstancia más importante que rodea al emprendedor. Por tanto, ha de ser atractivo. Incluso el mejor emprendedor, en un sector en crisis, lo hace mal. Es tan importante la elección de dónde y cuándo invertir, como la de cuándo des invertir. Busque sectores que crezcan, o en los que haya poca competencia, o que sean rentables, o que requieran poca inversión inicial. Emprenda en ciclos económicos expansivos o en países o áreas geográficas en auge. Décimo FCF: escoger sectores de actividad poco atractivos.

==========

Hay dos modos de diversificar los ingresos: uno a través del ahorro propio; y dos, mediante el salario del cónyuge.¿A qué me refiero por ahorro propio? Pues a que es preferible no emprender hasta no contar con un «colchón» que permita cubrir nuestras necesidades personales mientras el negocio arranca.Y, para ello, hay que ahorrar el tiempo que haga falta antes de lanzarse a la aventura.

==========

La última posibilidad, si no está en esta tesitura, es recurrir a un crédito. En este caso, calcule muy bien, porque si la empresa no cuaja y ha de cerrada, se encontrará sin trabajo y con una deuda encima. Si es una persona que, por su experiencia y edad, sabe que no le costará encontrar trabajo y que podrá luego, con parte de su sueldo, devolver esa deuda, entonces puede plantearse esta opción. De todos modos, es mejor jugar con los ases en la mano. Si tiene capacidad de ahorro después, es que también la tiene ahora.

==========

Otra fuente de problemas que, si no se corrige, también acaba provocando el fracaso es la rapidez con la que algunos emprendedores exhiben sus primeros éxitos.

==========

Si en el ámbito personal es importante tener un «colchón», en el de la empresa aún lo es más. Incluso los verdaderos emprendedores recomiendan una vida austera, al menos durante cierto tiempo. Si es necesario, aplace la compra de su piso y viva de alquiler, véndase el coche, reduzca sus necesidades. Los primeros años son duros y es fundamental maximizar el tiempo de autonomía económica familiar.

==========

Del mismo modo que hay una conexión entre las necesidades personales y lo que la empresa puede brindar al emprendedor, hay también una estrecha relación entre la familia y el proyecto. La familia ha de estar absolutamente alineada con el emprendedor. Debe estar dispuesta a hacer renuncias, a saber que un miembro de la familia está emprendiendo por el bien de todos y que, durante cierto tiempo -y a veces en un futuro si las cosas van mal dadas-, serán parte implicada en esa aventura.Además, ese apoyo no es solamente un apoyo objetivo en el sentido de alinearse en las carencias, sino que también es un apoyo psicológico. Todo emprendedor necesita esa mano en la espalda que le ayuda a mantenerse cuando las cosas se tambalean o cuando, por mucha madera que tenga, es preso del vértigo. El buen emprendedor tiene tantas ilusiones como inseguridades. Y no se trata sólo de la pareja, este apoyo puede provenir de cualquier miembro de la familia: «Cuando yo me lancé, le di un gran disgusto a mi madre (a ella, como a la mayor parte de las madres, le hubiera encantado que hubiera trabajado de funcionario o en La Caixa). Mi padre me apoyó mucho, él me conocía y sabía que con una buena idea tenía muchas posibilidades. Aún me acuerdo de sus palabras.”Ahora es el momento; no tienes mujer ni hijos, todo lo que has hecho hasta ahora lo has hecho bien. Que sepas que en casa siempre tendrás un plato en la mesa y una cama donde dormir. ” Un gran tipo mi padre, en esos momentos de inseguridad tener una persona que te comprenda y te apoye resulta muy valioso». Sin este apoyo, el emprendedor se puede sentir muy solo, y además tener una presión añadida, pues sabe que de la empresa dependen las necesidades de su familia. No dé el paso de emprender hasta no tener este apoyo en casa. Un FCF de muchos negocios es la falta de apoyo de los familiares de la persona que los emprende.

==========

Del mismo modo que hay una conexión entre las necesidades personales y lo que la empresa puede brindar al emprendedor, hay también una estrecha relación entre la familia y el proyecto. La familia ha de estar absolutamente alineada con el emprendedor. Debe estar dispuesta a hacer renuncias, a saber que un miembro de la familia está emprendiendo por el bien de todos y que, durante cierto tiempo -y a veces en un futuro si las cosas van mal dadas-, serán parte implicada en esa aventura.

==========

No dé el paso de emprender hasta no tener este apoyo en casa. Un FCF de muchos negocios es la falta de apoyo de los familiares de la persona que los emprende.

==========

Las necesidades personales del emprendedor pueden arruinar un negocio. Diversifique sus ingresos para aguantar el máximo tiempo posible sin depender de su negocio. Si es necesario, viva de alquiler, y ahorre cuanto pueda antes de dejar su trabajo actual, si es el caso. Incorpore su sueldo en el plan de negocio y elabore éste imaginando el peor de los escenarios posibles. Cuente con inversores si al incluir su sueldo en el plan de negocio ve que precisa de más capital. No viva como un rico a las primeras de cambio. Déle margen de maniobra a su empresa. No emprenda sin el apoyo incondicional de sus familiares, que deben ser conscientes de las posibles carencias a las que ellos también se enfrentan si las cosas tardan en ir bien. Undécimo FCF: hacer depender el negocio de las necesidades familiares y las ambiciones materiales.

==========

No emprenda para «arreglar» su vida personal, sino por la satisfacción que le produce la aventura de emprender. Porque de veras que no hay mayor satisfacción que la del emprendedor que logra hacer funcionar con éxito su negocio, sea éste grande o pequeño.

==========

Muchas personas emprenden para poder conciliar su vida personal y profesional, pero emprender es todo lo contrario. Supone inundar tu vida personal de los problemas de tu vida profesional. Emprender proporciona muchas satisfacciones, pero éstas son distintas a las de la obtención de tiempo personal. Duodécimo FCF: emprender sin asumir el impacto que tendrá sobre nuestro equilibrio vital.

==========

El crecimiento no siempre es obligado. El buen emprendedor sabe encontrar el tamaño que mejor se adapta a sus capacidades y las del modelo de negocio que ha creado. Crecer es bueno, pero no siempre es necesario, y según cuándo, puede ser la ruina.

==========

Hacer planes sirve principalmente para detectar momentos en los que habrá que modificar el modelo de negocio con el cual se arranca. El modelo de negocio es el marco empresarial que acoge la idea. A cada idea le corresponden modelos inviables y modelos que la hacen sostenible. El modelo de negocio más adecuado a la forma de su idea es el que da beneficios más rápidamente y es sostenible a medio y largo plazo. La sostenibilidad es más importante que el crecimiento. Decimotercer FCF: crear modelos de negocio que no dan beneficios rápidamente y de modo sostenible

==========

Hay que distinguir entre emprendedores y empresarios. Al primero le gusta crear. El segundo sabe gestionar y hacer crecer el negocio y disfruta con ello. Si éste es su caso, si usted es emprendedor pero no es empresario, prepare el terreno cuando detecte que se aproxima el momento de dejar de estar al frente de su empresa. No permita que las ataduras emocionales que le unen a su negocio le impidan dar ese paso, si es que la evidencia demuestra que es lo mejor que puede hacer. Decimocuarto FCF: ser emprendedor y no empresario, y no retirarse a tiempo.

==========

Consejo final: tu enemigo eres tú mismo. El desconocimiento de tu propio desconocimiento es la fuente de todos los fracasos.

COMPRÁ EL LIBRO!

DESCARGAR EL PDF DE EL LIBRO NEGRO DEL EMPRENDEDOR GRATIS!

Share This